Según cuenta la mitología clásica , Apolo , dios del Sol, de la música, de la poesía, de las profecías y la medicina y protector de los rebaños y las bandadas, hijo de Zeus y Leto, se negaba a atarse a vínculos matrimoniales, pero sedujo y dejó encintas a muchas Ninfas y mujeres mortales. Pero no siempre fue afortunado en el amor, porque en el caso de Dafne , una Ninfa montañesa, sacerdotisa de la Madre Tierra e hija del río Peneo en Tesalia, la persiguió, ya que llevaba mucho tiempo enamorado de ella, según cuenta una leyenda, Eros disparó la flecha del amor a Apolo y una de plomo, por error, a Dafne, lo que provocó su rechazo hacia él. Cuando le dio alcance ella gritó suplicando ayuda a la Madre Tierra, quien la hizo desaparecer en un instante llevándosela a Creta. La Madre Tierra, dejó un laurel en su lugar y con sus hojas Apolo se hizo una guirnalda para consolarse. Aunque hay otra versión, que fue su padre el río Peneo, quien la ayudó. El instante en el que Dafne es a...